La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño. Nietzsche
Qué gran verdad.
Construir un fuerte en mitad del salón con cojines, el sofá y sábanas.
Contar historias de miedo en el interior del fuerte y a oscuras.
Batallas de cosquillas y twister y arrojarnos agua a la cara.
Me siento maravillosa y maduramente niña.
Sí, joder.
¿¿He mencionado ya lo que os quiero??
Ññññniiiá!!^^



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