Sobrevivir a tu indiferencia es un milagro y soportar un rostro de piedra es tan pesado...
No hay forma de enderezar nuestros defectos, al fin y al cabo no somos más que un par de extraños...
Por favor; alza la vista y observa bien que, aún no es tan tarde, es bien fácil.
Te cojo mal, no te apetece hablar de nada no me darás el brazo a torcer; esto es un drama.
Caes en el error de dar un valor a los esfuerzos; me marcharé y aquí estaré cuando despiertes...
Nada es más que el silencio y joyas y ahora tu te preguntarás donde estás...
Aquí me encontrarás ausente
Aquí me encontrarás valiente; aquí me encontrarás...
lunes, 14 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario